lunes, 25 de mayo de 2015

PENSANDO EN DEMOCRACIA
Elecciones 24 de mayo de 2015

Creo en el poder público como herramienta permanente de reflexión y acción, no solo de quienes son sus ejecutores, sino de todos los ciudadanos que componen un territorio. La esencia de lo público es la transparencia y su imperativo la defensa del bien común. Algún resquicio de beneficio privado, de autoritarismo, o de prevalencia de intereses que no garanticen plenamente dicha esencia pone en entredicho la democracia. Me enorgullece poder expresarme como habitante de un pueblo, de un país, más ahora que el Estado Español me ha otorgado esa ciudadanía plena, en lo nacional y en lo local. Somos privilegiados de poder votar sin limitaciones, de tener libertad de expresión, sin que nadie nos persiga, discrimine o presione, como ocurre en tantos lugares. Rico es el debate de las ideas, más allá del juzgamiento a las personas. Me gusta el poder que cuenta con la gente, sin distingos de partidos, origen o destino, el que es ejercido con humildad, sensatez y que pone, antes que los recursos materiales, al ser humano en el centro y motor de la gestión pública. Me alegra pensar que los gobernantes y políticos saben que deben ser autocríticos, sensibles y ponerse a tono con los tiempos que corren, en los cuales es necesario pensar lo público como instrumento para construir un mundo más justo, sea para 10 o para 100.000 habitantes. Son virtudes de la democracia la frescura y la renovación de las ideas. 

viernes, 27 de marzo de 2015

REFLEXIONES DE IDA Y VUELTA

Cada año voy a Colombia y siempre me surgen reflexiones acerca de la vida, de cómo la vivimos y cómo esperamos que sea. Los primeros días, me reacostumbro al ruido que reemplaza el silencio en el que habito desde hace ocho años en este Pirineo al que ahora pertenezco legalmente pues me han otorgado la nacionalidad española.  Eso no cambia lo que soy, de dónde vengo y a dónde iré; tampoco mi acento ni mis raíces; solo me da una "seguridad" en aspectos como la movilidad por tierras europeas y otras más lejanas, algunos beneficios institucionales y como ciudadana me permite ejercer el derecho al voto nacional y local.  No es nada del otro mundo, o sí, es de este mundo europeo en el que descubro tanto como en el conquistado y desde ambos no dejo de comparar para bien - o será para mal- realidades que como mujer inquieta me suscita el ir y venir. Sigo siendo la misma con un poco más de consciencia y menos ignorante.  

Son reflexiones que por mi parte me animan a una autocrítica proactiva para ser mejor persona. Se permite la reproducción y copia.

La primera es sobre el estilo de vida de allí y de aquí, donde casi todo se compra y se vende.  Desde hace algún tiempo estoy practicando - lo intento a consciencia - el consumo responsable a través de acciones cotidianas sencillas.  Una de ellas es no comprar productos Made in China, Bangladesh, etc., no tanto por el criterio geográfico, que también, sino porque en dichos lugares y con la deslocalización de las empresas en todo el mundo, se fabrica  a costa de la dignidad de miles de seres humanos que trabajan sin las menores condiciones de salubridad, seguridad y dignidad y cuando nos vestimos con ellas - generalmente porque "son muy baratas" y no podemos dejarlas en los estantes - todos somos parte de la cadena de legitimación de, entre otras tantas, las nuevas esclavitudes postmodernas, basadas en el consumo que finalmente - nunca más bien dicho- consume a la humanidad.

Puesta en ello, siento, de sentir de sentimiento y de sentir de ¡qué pena!, que no solo consumimos cosas, materia inanimada, "pendejadas" como se dice en Colombia, sino sensibilidades y actitudes. Extrapolando harto, desde farándula, religiones, esoterismo, hasta pseudociencia, política, filosofía, dizque literatura, dizque erótica, dizque música y no termino porque seguro me agota lo tecnológico que si no fuera por el no me estarían aguantando, pero si no fuera por él, tanta gente estaría mirándose a los ojos, descubriendo la belleza de la naturaleza, inventando nuevas formas de mirarnos interiormente, compartiendo la corta existencia con más armonía, leyendo un libro de verdad sin comprarlo o simplemente respirando mejor.

Y como por ponerme a criticar o, mejor, a autocriticar, debo darme también una alternativa, y si les sirve pues mejor, creo que la salida es descomponer el problema y plantear una alternativa o lo que llaman deconstruir, veo que lo único que puedo hacer es a partir de mí misma, no de quejarme porque otros lo harán o no, o si saben que se autoconsumen y como en una Misión Imposible, después nadie responderá, lanzo una primera.

Cada año se tiran mil millones de toneladas de residuos sin reciclar , mientras que el 90% de estos podría reutilizarse para crear nuevos productos.  Estos días escuché la palabra RECICREAR y me encantó. Dos veces al año reviso los armarios y la casa, y siempre me queda algo que nunca lo tiro a la basura sin pensar.  Esta vez he sacado ropa interior y me pregunté qué hacer con ella y encontré una solución, es de una tienda de España pero seguro que la hay en otras ciudades o la podemos promover en donde estemos, en la casa, en la empresa, en la escuela, en fin.  Internet sirve porque hay montones de propuestas, les copio las dos primeras que vi.





Generalmente esperamos que "los demás" sean quienes cambien.  Loro viejo no aprende a hablar, mentiras, puede hasta enseñar.  El cambio comienza con el autocambio.

Un abrazo

lunes, 12 de enero de 2015

ANTIDESEOS

Ya estamos otra vez empezando un nuevo año, aunque en la práctica no suele comenzar el 1o. de enero.  Pasan unos días para reacomodarnos, recoger las sobras y completar los desórdenes comunes de esta época, de retomar los lunes y los horarios normales.  Por supuesto todo depende de la situación de cada persona.  Sin embargo, somos seres rituales y tendemos a repetirnos, sobre todo por el hecho de que necesitamos la certeza, la previsión o la "seguridad" en algunos comportamientos que nos definen como parte de una sociedad y así el cambio de año parece copia de los anteriores, empezando y terminando por el consumo o, mejor, el consumismo.

En esa retahíla de deseos, objetivos y metas para el nuevo ciclo, en los cuales no siempre influye la realidad subjetiva, me atrevo a decir que hay un listado infalible que no cambia con el curso de los tiempos: hacer dieta, adelgazar, ir al gimnasio, dejar de fumar, aprender idiomas, viajar, pagar deudas, ser organizado, cumplir los compromisos, en fin.  Más allá de ignorar esa ritualidad, por demás válida, me pregunto ¿es necesario desear tanto? ¿son mis deseos los mismos de la masa? Lo digo también porque tanto diciembre como enero a veces se vuelven cansinos en instrucciones para desear y deshacer los deseos.  Es un contrasentido, te dicen que hay que comprar y comprar, comer y comer, regalar y recibir, y después te resaltan las consecuencias de lo anterior.  Por eso he repensado algunos de esos propósitos.

Hay una presión por parte de los medios de comunicación, digo mejor, de los intereses de algunas empresas, para que seamos la imagen que han creado anticipada y deliberadamente sobre nosotros y nosotras. El peso, la talla, la imagen de las personas es el yacimiento por excelencia de excesos  y defectos, tal como las cosas materiales. Estamos muy ocupados para cocinar, siempre estamos gordos, la ropa debe ser de una talla menor, no podemos envejecer ni tener celulitis, las arrugas son antiestéticas, estamos enfermos, algunos sentimientos son síndromes, somos adictos, por eso necesitamos y necesitamos.  Y claro, todo esto nos obliga a estar dizque conectados, atados a un aparato que ya es prácticamente parte del cuerpo humano. Quizá el énfasis debería estar en cuestionar las incitaciones cotidianas de esta globalización mal entendida.  En levantarnos contra quienes nos fabrican, la industria alimenticia, la desmedida dependencia de la tecnología y los medicamentos, la moda y la estética contemporánea unánime que nos robotiza, lo cual nos lleva a tener una carga en el amplio sentido de la palabra. Subrepticiamente, y no siempre, se nos incita a no quedarnos atrás, 'todos queremos primero lo último' dice un comercial. Pues no, no todos, estoy segura.  Porque también existen los antideseos, digo yo, actitudes que mucha gente defiende con coherencia.

Mi mayor antideseo que cobija a todos los demás, es la rebelación de la consciencia, esa luz que nos descubre como seres capaces de cambiar lo que nos molesta, nos utiliza y nos hace inhumanos, para que seamos auténticos, que dejemos de ser instrumentos de la publicidad.  Mis antideseos son no ser una cosa ni un número, nutrirme mejor que comer desmedidamente, alimentar lo que no tiene precio en este mundo capitalista, la creatividad, la ilusión de vivir, la capacidad de dar y recibir, el no juzgar a los demás; quitarme el peso de hábitos que me afectan, adelgazar el consumo de cosas inútiles, hacer gimnasia espiritual para adquirir mayor fortaleza ante el ejercicio de vivir y ser flexible con lo que no puedo cambiar; aprender y practicar los idiomas de la solidaridad, la humildad y la coherencia, ahondar en el lenguaje de la compasión; descubrir la belleza cercana y viajar al interior de mí misma; comprometerme en ser mejor persona, al menos con quienes están a mi más próximo alrededor, pagar las deudas afectivas y no comprar la esclavitud de miles de seres que producen para saciar nuestros deseos. Hago extensivos estos antideseos a quien quiera.  No los puedo enviar por whats app porque no tengo, ni tampoco por el móvil porque no tiene internet, si acaso por esta red que algo tiene de útil, al menos puedo poner esta pensada que me surgió viendo cómo enero acaba de arrancar y  es urgente perder los cuatro kilos de media ganados con los excesos de las fiestas, pues las rebajas se han de adaptar a la operación bikini porque pronto llegará el verano con otras "necesidades". Definitivamente, si algún deseo quiero tener, es no desear ni necesitar tanto de lo que algunos deciden.  Eso sí, pienso caminar sin prisa y estar conectada con las maravillas de la existencia. 






viernes, 13 de junio de 2014

¿QUÉ GANARÁ COLOMBIA CON LA PAZ?

 
Creo que nunca en Colombia había sido tan crucial una elección.  Agrego un argumento mío a los que siguen tan claros y contundentes.  A quienes hemos nacido y si no se negocia moriremos en medio de la guerra, nos toca parar esto, movilizarnos, sobre todo por las generaciones que tienen derecho a que les dejemos un país al menos sin conflicto armado.  No tengo hijos pero sí sobrinos y dolientes que todos los tenemos por esta guerra que justifica tantas violencias.  Terminemos con el argumento de la guerrilla como factor que todo lo determina en Colombia y elijamos la terminación de esta maldita guerra. No podemos legitimar el retroceso que significa la opción de la derecha en Colombia. El voto en este caso es por la paz no por la persona.  Es algo orginal e inédito en Colombia, una responsabilidad histórica de los electores como jamás se nos había entregado.  Un acto de amor por la tierra que nos parió.

Un abrazo de paz

¿Qué ganará Colombia con la paz?
La paz trae beneficios para todos: Fabrizio Hochschild
(Bogotá junio 11) “El mensaje que queremos trasmitir hoy es un muy sencillo: no sean escépticos o indiferentes, valoren mucho más la paz; atrévanse en creer en la paz, porque trae beneficios para todos. La paz trae beneficios económicos y ayuda a atender mejor problemas estructurales del país como la desigualdad, la marginalización de ciertas regiones o debilidades legislativas; ningún país en el mundo que haya logrado salir del conflicto de una manera durable ha dejado de sentir los beneficios de la paz” afirmó el coordinador de las Naciones Unidas en Colombia, Fabrizio Hochschild, durante la presentación del estudio PNUD-CERAC ¿Qué ganará Colombia con la paz?
En la socialización de este trabajo participaron Jorge Restrepo, director de CERAC, quien explicó los resultados; Mónica De Greiff, presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá, y Rosario Córdoba, presidenta del Consejo Privado de Competitividad, quienes hicieron valiosos comentarios.
Al explicar cómo este documento es el resultado de un trabajo de 6 meses, Hochschild señaló cómo aún le es muy difícil entender por qué hay tanto escepticismo o indiferencia en torno a la posibilidad de lograr la paz en Colombia ya que tras cinco décadas de conflicto parecerían obvios los enormes beneficios de la paz.
“Veo varias formas de escepticismo frente a la paz –afirmó el Coordinador de la ONU–. Después de generaciones de guerra, algunos ya no creen que la paz sea posible, el miedo y la desconfianza han echado raíces muy profundas y dominan la manera de ver las cosas; también he escuchado en zonas afectadas por el conflicto que no se atreven a imaginar una Colombia en paz; para otros, sobre todo los que viven en las grandes ciudades, muy lejanas al sufrimiento de la confrontación, la paz simplemente no importa tanto porque el conflicto, gracias a lo alcanzado en seguridad en los últimos diez años,  ahora parece muy etéreo... Hay además una narrativa según la cual un proceso de paz, o el actual proceso de paz, no le sirve a todos los colombianos”.
Jorge Restrepo, director de CERAC, presentó los principales resultados del trabajo realizado para el PNUD. “El conflicto trae de la mano bajos resultados en desarrollo o, dicho de otro modo, la paz es un camino seguro al desarrollo”, indicó.
La terminación del conflicto —con una reducción significativa de la violencia y el miedo— generará beneficios económicos sustanciales para toda Colombia. Por ejemplo: 
o Aceleración del crecimiento económico: Restrepo explicó que si hoy el PIB se duplica cada 18,5 años, sin conflicto se habría podido duplicar cada 8,5 años. “Es decir, el aumento anual del PIB, que fue de 4,3% en 2013, sin conflicto hubiese podido ser de 8,7 %” afirmó el director de CERAC.
o Un sistema financiero más incluyente:  “En un país sin violencia asociada al conflicto el sistema financiero podrá llegar a más colombianos en zonas rurales, disminuirá el riesgo país, aumentará la posibilidad de pagar más rápidamente la deuda, y esto atraerá a nuevos inversionistas”, explicó Jorge Restrepo.
o Menos víctimas de la violencia asociada al conflicto y mejor calidad de vida para todos
o Mejor distribución de la propiedad de la tierra.
 País de regiones, beneficios diferenciados: entre 2000 y 2012 no hemos logrado ni una seguridad permanente ni una paz sostenida.
“En efecto, el conflicto regresó al 80% de los municipios que lograron cesarlo por lo menos durante un año y sólo ha finalizado en zonas cercanas a núcleos urbanos y en la región andina; pero las zonas donde el conflicto es persistente, donde se registran mayores niveles de violencia, suelen estar ubicadas  principalmente en la periferia del país”, manifestó Restrepo mostrando los mapas generados por el estudio (ver presentación adjunta).
En términos generales, entendidas como ganancias generadas sobre el bienestar para la sociedad, los beneficios de la paz podrán verse en forma de:
●          Remoción de obstáculos que impiden el desarrollo económico y social.
●          Reducción o desaparición de un costo que impide el desarrollo económico.
●          Generación de ganancias pecuniarias, tangibles e intangibles relacionadas con la paz.
●          Aparición de nuevas oportunidades para el desarrollo.
Comentarios a la investigación
Mónica De Greiff, presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá, reaccionó al estudio afirmando que si bien echaba en falta información más específica sobre el impacto diferencial en mujeres y niños, este trabajo debería convertirse en un instrumento de política pública y reflexión para el sector privado. “Cuando hablo con  reincorporados a la vida civil sobre lo que resienten no haber hecho, siempre responden que estudiar”, relató.
En un posacuerdo el sector privado y privado, más que nunca, deben trabajar de la mano, dijo la Presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá: “Imaginen lo que esto podría permitirnos: más control sobre otro tipo de actividades ilícitas, como el contrabando, el chantaje, el narcotráfico, la extorsión, la corrupción, el lavado de activos”, afirmó.
De Greiff también resaltó cómo la paz habría el espacio para incentivos especiales en las zonas  más afectadas por el conflicto, acciones de emprendimiento y nuevas oportunidades para el desarrollo del capital humano.
A su turno, Rosario Córdoba, presidenta del Consejo Privado de Competitividad, expresó que la paz será de una enorme importancia para que Colombia deje de ser una sociedad sin miedo. No obstante, agregó, no creía que las limitaciones al crecimiento o el daño ambiental no se deben sólo al conflicto armado sino además a una ausencia de inversión y acciones de desarrollo en grandes zonas del país., como una política de competitividad que incluyera el fortalecimiento de las instituciones.
Rosario Córdoba señaló cómo la paz le permitiría reducir enormes costos que hoy se van en seguridad privada y permitiría fortalecer y conectar los mercados internos. “Sabemos que no se trata de que se acaba el conflicto y mañana vamos a crecer 8 %, pero sí es la posibilidad de crear condiciones para un desarrollo más equilibrado”.
 

jueves, 12 de junio de 2014

SUEÑOS...


A PROPÓSITO DEL DÍA DEL MEDIO AMBIENTE 3 DE JUNIO 2014

Sentimiento por un amigo que se fue el 31 de mayo sin escuchar todos mis sueños y se quedó en las montañas del Valle de Boí para siempre.


Sueño con que el planeta tenga otros dueños y el poder del corazón sea la fuerza que lo mueve; sueño con que las montañas sean para volar libres; sueño con una humanidad que se solidarice con la desgracia y la desolación; sueño con que las personas se mueran de ancianidad, con que la desdicha no sea juzgada; que los pueblos alberguen más que cosas físicas, a seres humanos que no odien, ni envidien. Sueño con que los demás también sueñen como yo, que no discriminen a los condenados de la tierra, a los que nacieron y viven con hambre y dejan su piel en los muros de la vergüenza. Sueño con que no haya más propiedad privada que la de las cosas necesarias para hacer felices a los hombres; con que quienes padecen angustia no sean tratados de peligrosos. Sueño con un lugar donde toda pero toda la gente tenga como capital la alegría y los bancos sean de sueños. Y no existan banderas que dividen y matan. No sé si existe, a veces, muchas, dudo de que pueda existir un sitio así pero no dejo de soñar. Algunos seres me dan mucha esperanza, me arropan con su ternura y estoy agradecida, ellos me motivan a seguir soñando en un mundo más justo, menos egoísta y material. Estoy segura de que en un mundo como el que sueño, caben todos los planetas y la ecología no será una obligación, sino la expresión natural de ser humanos. Cuando el paisaje no solo sea belleza para ver, sino también almas que vibran con el, lo respetan y miran dentro de sus corazones la magia de la vida, el milagro de existir. Qué importa si no está de moda la utopía, al menos en mí existe esa arcadia donde pastores, ovejas y caminantes conviven sin competir para gozar de los campos con igual derecho. Creo que hay una locura que es la farsa de los mercaderes de la muerte pero también hay otra como la mía, como la de muchos, la que nos hace soñadores o, al menos, la de quienes creemos en el amor como eje del universo. Ese día celebraré el día del medio ambiente como debe ser. 

Embalse de Cavallers - Alta Ribagorça -  LLeida

domingo, 20 de octubre de 2013

Aparentemente femenino

Transcribo este interesante artículo para certificar, como mujer, debates de estos tiempos.

Opinión

Cuestión de pezones

Los pezones de los hombres son prácticamente idénticos a los de las mujeres, pero socialmente no existen. No existen en el diccionario, no existen en la vida social, ellos pueden enseñarlos tranquilamente casi en cualquier contexto informal. Son la prueba de la construcción desigual y sexista de los cuerpos.

Femen se ha limitado a eliminar los pezones de sus fotos para que Facebook no las censure./ FEMEN Spain
Hombres y mujeres tenemos pezones.
El pezón humano es una protuberancia pequeña que se encuentra sobre las mamas o pectorales rodeada de un área de piel más oscura conocida como areola. La mayoría de las personas, tanto hombres como mujeres, tenemos dos pezones situados en el centro de la mama. Algunas personas poseen más de dos, pero no es lo habitual. No obstante, si miramos lo que ocurre en la naturaleza, podemos decir que somos una especie con pocos pezones; de hecho, somos los mamíferos que tiene menos, la mayoría tiene 3 o 4 pares.
Incluso lingüísticamente sólo las mujeres tenemos pezones. En la definición que ofrecen algunos diccionarios “pezón” es “pezón femenino”, ya que sólo se define en relación al acto de lactar
En la areola, alrededor del pezón, a los hombres y a las mujeres nos pueden salir algunos pelos, aunque las mujeres nos los quitamos y resulta muy raro ver un pezón femenino con pelos (ya se sabe que las mujeres no tenemos pelos en el cuerpo). En todo caso, los pezones de hombres y mujeres son casi iguales a la vista y al tacto, y funcionan de la misma o muy parecida manera para muchas cosas.
La zona del pezón y de la areola es una importante zona erógena para los hombres y para las mujeres porque está surcada de nervios muy sensibles a ciertos estímulos. A muchos hombres y a muchas mujeres nos excita que, en el curso de un encuentro sexual, nos toquen, acaricien, chupen, laman o muerdan los pezones. En esta situación los pezones de los hombres y de las mujeres se hinchan, se endurecen y se yerguen. A veces, no obstante, los pezones de los hombres y de las mujeres se ponen erectos por su cuenta, por el frío, por ejemplo, porque algo les roza o por cualquier otra sensación física o incluso psicológica, como el miedo. En estos casos los pezones actúan como de la misma manera que eso que llamamos “piel de gallina”.
Hombres y mujeres tenemos pezones, muy parecidos o incluso iguales, pero socialmente sólo las mujeres tenemos pezones. Incluso lingüísticamente sólo las mujeres tenemos pezones. Sin ir más lejos, basta leer la definición que ofrecen algunos diccionarios para esta parte del cuerpo para darnos cuenta de que “pezón” es “pezón femenino”, ya que sólo se define en relación al acto de lactar.
Por ejemplo, en The free dictionary, pezón es: “Parte que sobresale más en los pechos de las hembras de los mamíferos, rodeada por una pequeña zona circular de color rosado, de donde maman las crías”; el diccionario de la RAE lo define más o menos igual, como la parte de la mama que sirve para alimentar a los bebés. Así que para los diccionarios, los hombres no tienen pezones. Esa debe ser la razón de que ellos los puedan enseñar y nosotras no; que lo de ellos no es, en realidad, un pezón, sino sólo un espejismo; donde creemos que hay un pezón, no hay nada.
Cuestión de anatomía no es, porque la anatomía del pezón de mujeres y hombres es también muy parecida y ambos están compuestos por surcos o conductos lactíferos dispuestos cilíndricamente alrededor de la punta. El objetivo fisiológico de los pezones es que el bebé pueda mamar, alimentarse de la leche producida en las glándulas mamarias de las mujeres durante la lactancia. Es una diferencia importante, pero no esencial. La realidad es que muchas mujeres no dan nunca de mamar, ni ahora ni siquiera históricamente. Y, por si fuera poco, el pezón de los hombres tiene los mismos conductos lactíferos que el de las mujeres: 15 o 20 que se disponen cilíndricamente alrededor de la punta y por los que sale la leche cuando el bebé mama.
Aunque no es frecuente, los hombres también pueden dar leche y, de hecho, se han documentado varios casos de hombres que han dado de mamar a bebés que no tenían otra posibilidad de alimentarse. Si los hombres no dan leche no es porque sus pezones no sirvan para eso, sino porque no segregan la hormona de la prolactina ni están expuestos a otras hormonas femeninas. Por tanto, en teoría cabe la posibilidad de que si los hombres se hormonaran fueran capaces de dar de mamar y, de todas formas, parece que son capaces de hacerlo incluso en ausencia de hormonación, simplemente con una estimulación suficiente y constante. No quiero decir con esta afirmación que los hombres podrían ir pensando en colaborar en el amamantamiento, sino demostrar que los pezones masculinos y femeninos son básicamente iguales, incluso anatómicamente iguales. Las diferencias entre ellos son sociales.
Aunque dar de mamar en público aún no está siempre plenamente aceptado, lo cierto es que este es el único momento en que puede verse un pezón femenino en público en un contexto cotidiano. La razón es obvia: en estos casos, sólo en estos casos y de manera muy frágil, la maternidad se impone a la sexualidad. El pezón maternizado oculta al pezón sexualizado y le da cierta respetabilidad, aunque no sin tensión y no siempre. A pesar de que poca gente se atrevería a agredir a una madre que está dando de mamar, sí que hay personas que se sienten incómodas y hay lugares en los que se impide la lactancia en público. Puesto que el pezón femenino es tabú por ser un pezón sexualizado, al contrario que el pezón de los hombres, la incomodidad que sienten algunos al ver a una madre dando de mamar pone de manifiesto que la relación entre maternidad y sexualidad es también un tema tabú. El pezón maternizado suaviza al pezón sexual, pero no del todo.
Para Facebook las mujeres podemos tener y enseñar las tetas siempre que no tengan pezones. No hay más que ver las fotos que ha tenido que retocar FEMEN para que no cierren sus páginas. Ellas están igualmente desnudas, las tetas se ven claramente, pero son unas tetas extrañas, sin pezón, parecen una extraña especie de marcianas
Podríamos quizá llegar a pensar que el problema no es el pezón en sí mismo, sino la teta. Son las tetas femeninas lo que no puede verse entonces, y el pezón sólo sería una parte de ellas. Pero no, está claro que las tetas, es decir las protuberancias mamarias que en general sólo tenemos las mujeres (aunque también hay hombres con tetas) no son el problema, puesto que éstas pueden enseñarse sin problemas casi en cualquier contexto. Hay escotes que enseñan las tetas y no están prohibidos… a no ser que enseñen el pezón. Hay trajes de noche o camisetas en los que la tela se detiene justo en el límite en el que ya se intuye la piel oscura del pezón. Un milímetro más y el traje o la camiseta serían indecorosos y objeto incluso de prohibición o censura. Un milímetro menos y es completamente normal, elegante y femenino.
En Facebook son rapidísimos en censurar cualquier pezón, femenino naturalmente. Para Facebook las mujeres podemos tener y enseñar las tetas siempre que no tengan pezones. No hay más que ver las fotos que ha tenido que retocar FEMEN para que no cierren sus páginas. Son las mismas fotos, ellas están igualmente desnudas, las tetas se ven claramente, pero son unas tetas extrañas, sin pezón, parecen una extraña especie de marcianas. Así sí se pueden mostrar. Al parecer, según Facebook, una teta con pezón es pornográfica e incita a la prostitución, pero una teta sin pezón es inocente de toda culpa.
El uso del sujetador femenino tiene que ver con los pezones también. Se usa sujetador para que los pezones no se noten. Las mujeres que no usamos sujetador tenemos trucos para que nuestros pezones no nos delaten. Reconozco que, a veces, cuando la tela de la camiseta es muy liviana y aun así no quiero usar sujetador, me pongo una tira de esparadrapo sobre ellos. Una especie de tirita antipezones. No molesta ni aprieta, como el sujetador, e impide que la gente se fije en ello; impide también que nadie me diga nada que no quiero oír a costa de la visibilidad de mis pezones.
Y, naturalmente, todo esto se refiere a los pezones femeninos exclusivamente, porque los pezones varoniles, como hemos dicho, no existen. No existen en el diccionario, no existen en la vida social, ellos pueden enseñarlos tranquilamente casi en cualquier contexto informal. ¿Por qué? Pues supongo que por muchas razones, por todas aquellas que sirven para explicar cualquier aspecto de la desigualdad.
En ese sentido, los pezones son como un compendio de la desigual construcción corporal y social de mujeres y hombres. Las mujeres no podemos enseñar los pezones porque están sexualizados y las mujeres no tenemos sexualidad, o no debemos tenerla, o no debe notarse; porque nuestro cuerpo es un objeto que no es para sí mismo (para sí misma) sino para otros y, por tanto, tiene capacidad para, pasivamente, incitar y provocar a quienes sí tienen capacidad de agencia (aunque paradójicamente y al mismo tiempo se supone que no pueden contenerse); porque nuestro cuerpo no nos pertenece y nuestra sexualidad tampoco: es de un hombre y sólo él debe tener acceso al mismo o a lo sexual del mismo; porque nuestras mamas y pezones son maternales sin dejar de ser sexuales y la conjunción de sexo y maternidad, como hemos dicho, es uno de los tabúes más profundos que existen -se supone que las madres no son sexuales, se supone que uno no debe excitarse viendo una teta que lacta-; porque el acto de dar de mamar remite a la animalidad; remite a ese lugar del que el ser humano lucha por alejarse: la naturaleza, eso que ellos no son pero que, en cambio, nosotras no dejamos de ser…
Seremos mucho más iguales cuando nuestros pezones lo sean; cuando podamos ir, como ellos, a pecho descubierto en contextos informales, en un parque, por ejemplo, o por la calle de un pueblo playero, o cuando hagamos deporte en verano…; seremos más iguales cuando nuestros pezones sean libres para notar la tela de la camiseta o del vestido y no los tengamos encerrados obligatoriamente tras el sujetador y se transparenten y se hagan notar. Hasta ese momento, mostrar las tetas en público allí donde los pezones masculinos están permitidos y los femeninos prohibidos, seguirá siendo un acto de rebeldía como otros muchos en relación al cuerpo. Será entonces un acto valiente que merecerá la pena seguir haciendo.

jueves, 20 de junio de 2013

IMAGINANDO UNA COLOMBIA EN PAZ

TIEMPO DE RECONCILIARNOS

Hola vecinos y amigos,

Hace poco estuve en Colombia.  Los colombianos que estamos fuera del país siempre tenemos motivos para volver, pero según he visto, la añoranza geográfica es una de las características que más nos definen entre los colectivos multiculturales que habitan este continente europeo.  Igualmente aproveché este período para sanar otras ausencias que tenemos quienes hemos elegido dejar la tierra que nos parió con todo lo que ella implica, afectos, paisajes y otras naturales carencias o duelos que nos deja el exilio interior que por lo general nos acompaña.

Esta vez, mi estadía coincidió con un momento histórico para Colombia como es el hecho de que el Estado colombiano y las FARC estén hablando en serio en mucho tiempo sobre el conflicto armado que nos agobia desde hace tanto tiempo. Fue la oportunidad para confirmar las dos miradas que en los últimos años han polarizado la opinión de nuestra sociedad, dos percepciones, dos concepciones pero quizá también dos sentimientos respecto a la interpretación de nuestra propia historia a partir de las experiencias individuales que nos han tocado.  Por un lado, ignorar un conflicto armado interno con orígenes, entre otros, en aspectos estructurales que van desde la distribución de la tierra, la desigualdad social, el papel de nuestros gobernantes y la clase política, la entronización del narcotráfico como combustible de la guerra y las violencias, el expolio de nuestros recursos naturales, la legitimación de la venganza privada, la vulneración de los derechos humanos, hasta la creencia de que la guerra es parte connatural de la sociedad colombiana y que lo único para afrontar estos males es la venganza, la vía armada y la salida militar.

Por otra parte, la idea de que dichos aspectos han de reconocerse y con ello emprender acciones por parte de todos los actores responsables, empezando por el Estado como máximo garante de la seguridad jurídica y la paz social y a la par, desde la consciencia ciudadana de que interviniendo en las causas, se logran soluciones que superen las vías violentas y apuesten por el diálogo y la reconciliación entre todos los habitantes.  Quienes vivimos en el exterior seguimos habitando nuestro país, somos parte de sus anhelos y un factor tan importante en la economía, como cualquiera que lo habite físicamente. Mujeres y hombres de diversos pensares e historias de vida. 

Pues bien, los días 23 y 24 de mayo pasados, tuve la oportunidad de participar en Barcelona, en un ejercicio de pedagogía ciudadana organizado en el marco de las MESAS EUROPEAS DE PAZ que se dieron entre el 19 y el 24 de mayo en algunas ciudades (Londres, Berlín, Bruselas, París) como extensión de las Mesas Regionales realizadas en Colombia a la diáspora colombiana en el exterior, impulsadas por las Comisiones de Paz del Senado y de la Cámara de Representantes y con el apoyo deABColombia, Conciliation Resources, Escola de Cultura de Pau, Institut Català Internacional per la Pau, Justice for Colombia, Mesa Permanente por la Paz, OIDHACO, RED (Rodeemos el Diálogo),Taula Catalana per la Pau i els Drets Humans a Colòmbia, para incluirlas en las propuestas de la sociedad civil en los diálogos de La Habana con un enfoque de la construcción de paz como un derecho y una responsabilidad colectiva.

Más allá de las propuestas, relacionadas sobre todo con los puntos concretos de diálogo y algunas visibilizando a los colombianos en el exterior como actores reales y necesarios de la participación política, entregadas en custodia a los congresistas presentes en el acto final realizado en el Parlament de Catalunya, con mediación de Naciones Unidas, las cuales pueden confirmarse en los diferentes medios físicos como virtuales a disposición de cualquier persona, como ciudadana y como mujer colombiana, sobre todo, quiero dejar constancia de la trascendencia histórica del encuentro en el que nos miramos todos en el mismo escenario, el de una paz construida colectivamente, por muchas que sean las diferencias conceptuales y personales, para contribuir a transformar la historia de un país que está harto de la guerra y lo que ella legitima. 

Ver: http://www.eltiempo.com/politica/las-mesas-europeas-de-paz_12822017-4
       http://bit.ly/16bCm8J

Sentí una gran alegría y regocijo al pensar que si dos actores tradicionalmente enemistados y contrarios se miran ahora para no desangrar más nuestra tierra querida, es posible que los colombianos nos desarmemos, primero nuestros corazones, después nuestro lenguaje y luego todo lo demás, los ejércitos, las bandas criminales, los carteles de toda clase, en lo público y en lo privado, que hagamos una escultura de la paz donde quepamos todos con los sentires de una sociedad tranquila y pacífica.  Que es probable construir otro relato sobre nuestra historia, otra memoria que contenga imaginarios de seguridad humana y reconciliación.  Que dejemos de vernos en la desconfianza y el miedo para encontrarnos en la misma dirección hacia un mundo más sencillo para vivir y amar.  Un espacio para trabajar por los sueños.  La Colombia hermosa que con orgullo defendemos quienes creemos que no nos puede seguir definiendo el tener un conflicto armado que es necesario terminar. Pero terminar bien, con respeto por las víctimas, sin impunidad y con compromiso de no repetición de lo que nos ha dañado a todos los colombianos y colombianas. 

Vaya mi abrazo a ustedes, otra extensión de mi propia reflexión sobre lo que pasó en Barcelona y lo que puede suceder si apoyamos el camino de esta parte de paz, porque la gran parte está en las manos y los corazones de toda la sociedad colombiana, quien será la gran constructora de nuestro destino, sobre todo para que las generaciones más jóvenes y las futuras, no hereden lo que nos ha tocado y no hemos podido solucionar los hijos de la guerra.  Para que sea real y tangiblemente cierto que Colombia es el paraíso que alguien dijo que contenía toda la belleza. 
Saludos pacíficos y un fraterno abrazo desde España,